La Sanación de las heridas familiares
- Maure & Albright Co.
- 6 may
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Cómo sanar las heridas dentro del sistema familiar y para las futuras generaciones?

Sanando las Heridas del Matriarcado Narcisista: Un Camino Integrativo
Por Mauricio Zermeno De los Reyes
El matriarcado narcisista describe un sistema familiar donde la figura materna, con rasgos de trastorno narcisista de la personalidad (TNP), ejerce control a través de la manipulación emocional, la invalidación y la perpetuación de dinámicas de abuso psicológico. Este sistema, arraigado en generaciones, deja profundas heridas en sus miembros, quienes suelen cargar con culpa, baja autoestima y patrones relacionales disfuncionales.
1. Entendiendo el Sistema Familiar Narcisista
Joan Garriga Bacardí, pionero en constelaciones familiares, enseña que las heridas narcisistas se entrelazan con lealtades invisibles y mandatos transgeneracionales. En el matriarcado narcisista, la madre proyecta sus carencias afectivas en los hijos, convirtiéndolos en extensiones de su ego. Garriga propone:
a. Reconocer los patrones sistémicos: Identificar roles asignados (ej. "el chivo expiatorio", "el cuidador") y cómo estos perpetúan el abuso.
b. Honrar sin repetir: Liberar la lealtad a la madre narcisista mediante rituales simbólicos que permitan honrar su humanidad sin justificar su toxicidad.
2. La Visión Gestalt y el Aquí-Ahora
Pablo Dors, desde la vía contemplativa, enfatiza la atención plena como herramienta para romper ciclos de reactividad emocional. Su enfoque se alinea con la terapia Gestalt, que trabaja en:
a. Contacto con emociones negadas: Ejercicios como la "silla vacía" ayudan a expresar rabia, tristeza o duelo hacia la figura materna, facilitando el cierre de gestalts inconclusas.
b. Autoresponsabilidad: Fomentar la conciencia de cómo el individuo repite patrones aprendidos (ej. autosabotaje) y elegir nuevas respuestas desde el presente.
Empoderamiento y Límites
Ramani Durvasula, experta en narcisismo, subraya que sanar exige romper la fantasía de rescate hacia la madre narcisista. Sus aportes clave:
a. Educación como poder: Entender que el TNP es una patología que impide a la madre empatizar, no un defecto del hijo.
b. Límites radicales: Distanciarse emocional o físicamente si el abuso persiste, priorizando la seguridad psicológica.
c. Reconstruir la autoestima: Reemplazar la voz internalizada de la madre con afirmaciones basadas en la realidad ("Merezco respeto").
4. La Dimensión Transpersonal: Más Allá del Yo Herido
La visión transpersonal, integrada por Dors y Garriga, invita a trascender el trauma mediante:
a. Espiritualidad práctica: Meditaciones que conecten con un "yo esencial" no dañado por el sistema familiar.
b. Significado del sufrimiento: Ver las heridas como catalizadores para desarrollar resiliencia y compasión.
5. Pasos Prácticos para la Sanación
a. Validación: Reconocer el abuso sin minimizarlo ("No fue tu culpa").
b. Duelo: Llorar la madre que no se tuvo, permitiéndose sentir la tristeza reprimida.
c. Comunidad terapéutica: Grupos de apoyo o terapia individual para romper el aislamiento.
d. Arquetipos sanadores: Usar visualizaciones (ej. la "madre arquetípica") para nutrir al niño interior.
Conclusión: Hacia un Nuevo Legado Familiar
Sanar del matriarcado narcisista no implica reconciliación la agresión del sistema, sino liberación de su narrativa tóxica. Como señalan Durvasula y Garriga, es un acto revolucionario que interrumpe ciclos transgeneracionales y siembra semillas de autenticidad para futuras generaciones. La integración de lo Gestalt, lo sistémico y lo transpersonal ofrece un mapa para convertir el dolor en sabiduría, recordando que, como escribió Zermeno, "entender es el primer paso para sanar.
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